domingo, 23 de marzo de 2014

Semana redonda


Por Roberto Pichardo (@BetoPichardo_xx)

¿Cuánto hace de la última vez que los Tuzos nos brindaron tantas alegrías seguidas? Omitiendo el tropiezo en Torreón la semana pasada, me atrevería a decir que este equipo no brindaba tales actuaciones tan convincentes y provechosas desde la última vez que Enrique Meza tomó el timón, en aquellos hermosos años de 2006 a 2009.

Esta semana en particular, los nuestros han conseguido dos victorias de suma importancia. Por un lado, la clasificación a la semifinal de la Copa MX por primera vez desde su reincorporación a nuestro sistema futbolístico. Por el otro, un triunfo que termina por confirmar la mejoría de las individualidades que tanto requerían un ajuste y la consagración del ‘Huracán’ como fortaleza impenetrable.

El pasado martes, los Tuzos acudieron a la cita de cuartos de final de la polémica Copa MX en un Estadio Tecnológico con entrada floja, como pocas veces se le ha visto en tiempos recientes. El partido se celebró con un primer tiempo intermitente y una segunda mitad con actuaciones interesantes por parte de ambos bandos, destacando Rodolfo Cota quien le atajó un penal a Wilson Morelo y recobró esa confianza que tanta falta le hacía.

El juego tuvo que definirse en su última instancia, con cinco cobros certeros por parte de los hidalguenses contra cuatro de los regios. Curiosamente, fue el mismo Morelo quien volvió a errar su disparo. Seguramente soñó con Rodolfo Cota esa noche, puesto que desahogó sus frustraciones en Twitter a escasos momentos de haber concluido la humillación albiazul frente a su gente. Y hablo de humillación porque, como el lector recordará, se disputaron cuatro encuentros entre Monterrey y Pachuca en menos de tres semanas, y en todos los cotejos fue la ‘Pandilla’ quien pagó los platos rotos.

Los ánimos por la masacre norteña perduraron en el seno de la Universidad del Futbol hasta el fin de semana, cuando era turno de los Tuzos de recibir a Jaguares de Chiapas. El equipo que antes militara en San Luis Potosí se plantó en el Hidalgo con una táctica de poca profundidad y mucha presión, así como una labor defensiva un tanto eficiente. No así Pachuca, quien se mantuvo persistente e incisivo en terreno enemigo con su ya característica velocidad por los costados y fluencia en mediocampo. No obstante, fue un partido en el que tanto los locales pudieron convertir en al menos dos ocasiones más como los visitantes pudieron haber evitado irse en blanco del recinto pachuqueño.

En resumidas cuentas, fue un partido de imprecisiones incontables por parte de ambas escuadras. Reflejo de las circunstancias se encuentra en la forma en que cayeron los goles: a balón parado. Un tiro libre excelso por parte de Ayoví con colaboración de Frausto y una jugada prefabricada nacida de una falta en los linderos del área en la que Ayoví cede a Colón, este devuelve a Walter con pantalla de De Buen y centra para que Valencia la empuje. Golazo (aunque Valencia casi falla).

Una alegría momentánea nos corroe. Lo mejor está por venir ahora que Pachuca se medirá ante Alebrijes en la semifinal de la Copa MX y visitará el puerto jarocho donde no será sencillo pescar tres puntos. Pese a todas las mejoras inminentemente necesarias, una cosa es segura: estamos ante la mejor versión de Pachuca en muchos años. ¿Hasta dónde llegará Enrique Meza en su segunda etapa como entrenador del ‘Equipo de México’?


domingo, 9 de marzo de 2014

Enner, el nuevo artillero


Por Roberto Pichardo

Siete goles y una asistencia en 10 partidos. Se dice fácil, pero para un equipo que ha adolecido de contundencia y referentes en el eje de ataque, es inevitable celebrarlo y gozarlo. ¿Cuándo fue la última vez que un Tuzo fue líder de goleo en cualquier instancia del campeonato? El que me viene a la mente es Enrique Esqueda, tantas veces mencionado por un servidor, que llegó a ocho dianas en el Apertura 2011. No consiguió el título de goleo, pero ha sido la marca a superar desde hace unos cuantos años, ya que Dario Cvitanich hizo lo propio al anotar en igual número de ocasiones en el Apertura 2010.

A falta de siete juegos por disputarse, un gol para igualar la marca y considerando que faltan menos de 100 días para el Mundial de Brasil, Enner Valencia podría convertirse en el máximo artillero de nuestro balompié, sustituyendo a Pablo Velázquez que, en el Apertura 2013, se proclamó como el mejor ariete de la Liga MX con 12 tantos.

Y es que las habilidades y velocidad de Enner Valencia son cosa de reconocer. Ver al ecuatoriano en acción (quien, por cierto, se hizo presente en el marcador con su selección a mitad de semana) es recordar aquellos días en los que Pachuca contaba con un hombre en la punta del ataque con olfato goleador y condiciones que pondrían a temblar a cualquier arquero. Hemos de recordar que Valencia no inició su etapa como blanquiazul en la función de “9”, sino que se desempeñó por el costado derecho, asistiendo al propio Esqueda. Afortunadamente, a Enrique Meza nada se le escapa y tuvo a bien de probar al “Superman” como centro delantero. De ahí que comenzó su festín de goles.

No obstante, habrá que reconocer que el hombre en cuestión también ha dejado escapar una gran cantidad de oportunidades claras e inminentes de gol. Fácilmente podríamos hablar de que Valencia llevaría diez anotaciones, de no ser por esos detalles imperdonables. Afortunadamente, ha sabido sacar la casta y seguir adelante, luchando e intentando con ímpetu y sacrificio.  

Probablemente se trate de una versión mejorada y multiplicada de Félix Borja o de un nuevo Juan Carlos Cacho. No lo sé, es muy temprano para hacer comparaciones. Todo lo que se puede asegurar es que el delantero de la selección de Ecuador tiene bastante potencial y ganas de triunfar. A todo futbolista) le hace cosquilla la idea de representar a su país en la justa mundialista más popular, por lo que se procura aprovechar el torneo nacional previo a dicha justa para exhibir el mejor futbol. Bueno, para Enner Valencia es el pretexto y contexto perfectos para estallar en el campo y decir: “¡Aquí estoy!”.

Enhorabuena para Enner “Superman” Valencia, enorme fichaje de los Tuzos del Pachuca y gran promesa del futbol. La afición de la Bella Airosa confía en ti. 


domingo, 9 de febrero de 2014

Debut soñado / Juveniles enrrachados


Por Roberto Pichardo

Minuto 88. Pachuca y América no se han hecho daño. Algunos aficionados comienzan a abandonar el coloso de Santa Úrsula para evitar el inminente tráfico. Cuando todo parecería indicar que ambas escuadras repartirían puntos en la jornada seis, un joven de dieciocho años llegó a cambiar las cosas. Hirving Lozano, primer nombre Rodrigo, le dicen ‘Chucky’, espantó a Moisés Muñoz, quien se quedó adherido al pasto con una serie de amagues del juvenil desde media cancha y una falta del otro lado del área. Gol.

Lozano, con menos de diez minutos de experiencia en el máximo circuito, silenció al monstruoso Estadio Azteca, y al mismo tiempo detonó miles de hogares, bares y restaurantes de la Bella Airosa que se consumieron en un mismo grito, un alarido de sufrimiento que quedó liberado. Ahora, sólo hay paz. Pachuca gana por la mínima diferencia a domicilio al sub campeón y Enrique Meza respira de alivio. Mientras, Hirving corre desenfrenadamente sujetando su camiseta con ambos puños, sin saber qué hacer. Parecería incluso que ni tiempo le dio para planear el festejo de su primera anotación como futbolista profesional, y en el mejor cuadro posible, rompe en llanto junto a sus compañeros que lo abrazan y felicitan con fervor. ¡Qué hermoso es el futbol cuando nos regala esas postales!

Termina el partido y en Pachuca todo es alegría. Algo tiene de especial ganarle al América, no sé qué sea, sólo espero que nos odien más. Ya hace más de veinticuatro horas de aquél triunfo y aún no me cabe en la cabeza. Me deleito con la acción una y otra vez y la misma sonrisa se sigue dibujando en mis labios. Es extraño, pero cuando un juvenil es pieza clave de mi equipo me da una satisfacción especial, única.

Y es que el día de ayer tuvimos un auténtico festín de cantera. Ver a Miguel Herrera Equihua convertirse en el zaguero de mejores números en México, a Jürgen Damm desbordar y quebrarle la columna a los rivales, a Pizarro arrancando con velocidad por la banda, a De Buen y Villalpando creando las jugad
as y ahora a Lozano anotar en su debut nos deja con una excelsa imagen del Tuzo, misma que llega a demostrar que la contundente victoria ante León no fue un espejismo y que este equipo promete cosas grandes.

En fin, los nuestros comienzan a formar una identidad. La actitud y la garra de los jóvenes, en contraste con la experiencia y exactitud de los no tan jóvenes nos dan como resultado un cuadro basto en intereses y habilidades, pero con una meta colectiva en común: la cima.

#PachucaCreoEnTi


domingo, 26 de enero de 2014

Pizarro al Tri / Cátedra Tuza


Por Roberto Pichardo

No recuerdo cuándo fue la última vez que tuve la oportunidad de hablar sobre dos temas positivos en una misma nota. En fin, el presente es distinto. Hoy, seguimos con una sonrisa dibujada en los labios después de la auténtica cátedra mostrada por los Tuzos del Pachuca ante, ni más ni menos, su hermano menor. Como debía de ser.

Del partido de anoche podría resaltar, pese a un dominio momentáneo del rival en el segundo tiempo, el excelente juego que desplegaron todos y cada uno de los jugadores. Tanto Óscar Pérez como los tres centrales no tuvieron mucho trabajo, pero ojo, también influyó que a León se le extravió la contundencia. No hay que confiarse.

Ambos laterales, Ayoví y Pizarro, desplegaron un papel sumamente ofensivo. El mejor partido que le recuerdo a Walter como Tuzo lo dio anoche, mientras que Pizarro, bueno, sólo demostró por qué fue llamado a la selección mayor.

Un medio campo insólito que rindió frutos. Jorge Hernández, uno de los futbolistas más constantes de nuestro balompié continúa cumpliendo con su labor, mientras que una joven promesa como es Dieter Villalpando muestra coraje y mucha inteligencia en la repartición de balones. No me sorprendería que el muchacho se consolide como titular para el final de la campaña.

Y ni hablar de la delantera. Al profe Meza le convenció la actuación de Enner Valencia como centro delantero en un lapso en el partido ante Tijuana, por lo que decidió repetirlo en dicha posición. El resultado: solamente dos goles. Mientras tanto, Colón seguía buscando balones por todo el campo, sobre todo por sector izquierdo. Y Jürgen Damm… ¡una pesadilla! Seguramente Nacho González soñó con el ariete blanquiazul y sus amagues espectaculares y, ahora sí, precisos. Un jugador de tales condiciones necesita minutos, muchos minutos de juego para afinar sus habilidades, y si es de la mano de Enrique Meza, yo no lo descartaría para Rusia 2018.

Y no menos importantes son los relevos. Me hubiera gustado ver más tiempo a Édgar Andrade, a quien un servidor posiciona como el próximo ‘talismán’ de Pachuca. Así mismo, da gusto ver regresar a Erick ‘Guti’ Gutierrez, otra joven promesa que, después del excelente juego de anoche y la inminente presión de Diego De Buen, tendrá mucho trabajo si quiere consolidarse en primera división. Por último, Pajoy. Quizá no convenciera con sus actuaciones pasadas, pero los minutos que entró demostró que tiene mucha velocidad y buen juego que aportar. ¿Podrá recuperar su puesto ahora que Jürgen Damm le ha llenado el ojo al técnico?
En resumen, Pachuca gana de forma contundente (pese a un penal inexistente a favor de León), como no hacía desde hace mucho tiempo. Los hinchas lo celebramos con fervor, y esperamos una nueva oportunidad de ver jugar al Tuzo. ¿Será que se repite la historia con el profe Meza? Lo dejo a su criterio.


Regresando al tema de Pizarro, el canterano Tuzo fue rotundamente sorprendido con un llamado inesperado a la selección mexicana comandada por Miguel Herrera. El ahora defensa de Pachuca declaró que pensó que la convocatoria era para el equipo sub-21, descartando de inmediato que se tratara de la categoría mayor. En fin, la joven promesa del conjunto blanquiazul aceptó con optimismo y madurez el reto ahora en puerta y espera dar lo mejor de sí para recibir la confianza nuevamente en el futuro.

Ante esta decisión, la polémica no se hizo esperar. Muchos comentaristas se han abstenido de declarar, ya que ni siquiera tienen una idea clara de lo que representa el jugador debutado por Hugo Sánchez. En cambio, para los que estamos inmiscuidos en el mundo Tuzo, el llamado podría parecer prematuro, pero eso sí, con argumentos. Todos conocemos la calidad de Miguel Herrera como técnico, y luego de subirse a un barco en vísperas de una justa mundialista, es inaceptable pensar que su elección de jugadores es mediocre y poco seria. Por el contrario, Herrera ha tenido el valor suficiente para desprenderse de muchos hombres que se habían consagrado en el equipo mexicano, dejando así cabida para gente fresca y joven. La primera muestra la dio ante Nueva Zelanda, llamando a hombres como Isaac Brizuela, Edwin Hernández y nuestro jugador, Miguel Herrera Equihua.  Ahora, en una segunda convocatoria, y a sabiendas de que el tiempo de preparación es bastante corto, el ‘Piojo’ no se deja llevar por las declaraciones de la prensa y continúa con la experimentación hacia un equipo eficaz y contundente.

En el caso particular de Rodolfo, estamos conscientes de que es un jugador sumamente versátil, un auténtico ‘todoterreno’. Domina ambas bandas y ha jugado como extremo (su posición natural), contención y ahora como lateral. Además de tener una gran técnica individual, misma que le valió el mote de ‘el CR7 mexicano’, cuenta con una excelente visión de campo, además de dar servicios y pases pulcros y ser uno de los futbolistas más veloces de nuestro balompié.

Y sí, puede que acumule muy pocos minutos en primera división (más de dos mil en un año y medio), pero habrá que tener en cuenta que Pizarro no ha soltado la titularidad desde su debut, además de que ha tenido mentores estupendos en el ataque como fueron Rubén Ayala y Hugo Sánchez, además de un vivo ejemplo de la contención como Gabriel Caballero y ahora un mítico entrenador, Enrique Meza. Puede que al joven de diecinueve años le falte experiencia profesional, pero su mentalidad y buen momento le ayudarán a ganarse un puesto en el seleccionado nacional. Es bastante difícil decir que tiene cabida en Brasil, prácticamente imposible, pero el hecho de haber levantado la mano en un proceso pre-mundialista ya dice mucho.

¡Enhorabuena, Rodolfo! ¡Éxito con el Tri!


domingo, 19 de enero de 2014

¡Regresaron los triunfos!


Por Roberto Pichardo

Por donde se le busque, los Tuzos del Pachuca han roto una racha negativa que los había atormentado por cinco meses. Un torneo completo sin ganar en el Estadio Hidalgo ha quedado atrás, con la estupenda voltereta sobre Xoloitzcuintles vivida anoche. En fin, los nuestros se sacuden la mala vibra, ahuyentan a los fantasmas y demás espíritus traviesos y se encaminan a una notable mejoría en materia futbolística, misma que los aficionados han reclamado a gritos en los últimos años, pero eso sí, nunca han abandonado al equipo. Eso también merece reconocimiento.

Honor a quien honor merece. Puede que el capitán de Pachuca, Óscar Pérez Rojas, no se haya hecho de la simpatía ni haya cumplido de las expectativas de muchos. Sin embargo, habrá que darle mérito al ‘Conejo’ por su aportación clave a un freno en el declive, y por qué no, un impulso hacia la luz. A sus casi 41 años, el guardameta mexicano nos ha regalado jugadas estupendas y brillantes, muy complicadas para los novatos, pero no para alguien de suma experiencia. Ha cometido errores que cuestan caro, sí, pero sería un grave error dejar al veterano fuera del ranking de los mejores cinco porteros de nuestra liga.

Otro hombre que llamó la atención de un servidor durante el partido (y en los otros dos) es Alex Colón. Tenemos ante nosotros un ‘10’ inédito y de características bastante peculiares. El refuerzo ecuatoriano es el más activo en los enfrentamientos, buscando balones incluso en los linderos de su área para repartirlos y reincorporarse a las labores ofensivas. Un hombre que va y viene, un ‘todoterreno’ con grandes condiciones que, seguramente, nos regalará bastantes jugadas clave en caso de mejorar (no porque sea mala, simplemente perfeccionar) su condición física para rendir los noventa minutos con esa explosividad que comienza a caracterizarlo en Pachuca.

El joven debutante, Dieter Villalpando, mostró las cualidades necesarias para ser un futbolista de primera división. Surgido de Murciélagos, el muchacho se encamina hacia un futuro prometedor por el simple hecho de haber sido debutado por Enrique Meza, cosa que es señal de garantía.

La delantera en general sigue siendo el talón de Aquiles de Pachuca. Pese a que la falta de contundencia sigue ahí, presente, en esta ocasión los locales supieron sacar la casta. Es algo angustiante que Enrique Esqueda no haya anotado aún en la Liga desde 2011, por lo que su futuro como Tuzo y su carrera en general se encuentran, literalmente, en el ojo del huracán. Por otro lado, Abraham Carreño deberá ponerse las pilas y cubrir las expectativas del profe Meza, ya que el favoritismo no le ha favorecido del todo.

Un tema que sí angustia es que, en tres partidos, John Pajoy no ha logrado explotar ni demostrar por qué está ahora vestido de Tuzo. Es muy pronto para hablar de un segundo Duvier Riascos, pero habrá que tener sumo cuidado con lo que el colombiano haga (o deje de hacer). No así, Jürgen Damm está sediento de minutos en este nuevo torneo. Esto queda reflejado con su participación tan activa en la Copa MX, además de su peso en el terreno de juego al ingresar como cambio ante Tijuana. Tanto Damm como Édgar Andrade, así como Diego De Buen, son hombres que podrían trascender mucho más que a ser simples relevos. Sus cualidades son desequilibrantes y, al ser gente joven pero ambiciosa, no se hará esperar la competencia interna que tanto ha necesitado Pachuca.

Insisto, es demasiado pronto para especular sobre el torneo que los hidalguenses tendrán, pero una cosa es segura: será mejor que los demás. Se ha tocado fondo en la mediocridad, y el plan de juego ahora expuesto es clara prueba de ello. El grupo se ve menos frágil con el pasar de las semanas, e incluso a comparación de otros torneos, pero debo insistir en lo siguiente: la contundencia de los delanteros determinará el destino del equipo. Por ahora, se viene una prueba bastante interesante: visitar al ‘hermano menor’.


domingo, 29 de diciembre de 2013

Futuro inmediato


Por Roberto Pichardo

Probablemente no podemos decir que “ya empezamos mal” después de haber fracasado en el cuadrangular previo al arranque de la Liga, puesto que no es un inicio, sino la prueba final de un nuevo grupo que se embarcará, en una semana, en un torneo que no pinta nada fácil si se juega con el mediocre futbol mostrado en los encuentros contra Puebla y Estudiantes.

Primero que nada, he de decir que el mayor error cometido por el profesor Enrique Meza fue minimizar a un rival. Así se juegue contra la filial sub-15, lo ideal será siempre arrancar con el mejor cuadro posible, y estoy seguro de que lo que el “Ojitos” mostró como once inicial ante Tecos está muy lejos de ser la mejor alineación posible. Eso sí, habrá que entender si el profe tuvo otra perspectiva de los hechos, lo cual puede interpretarse como una natural y completamente sana rotación plantilla en pretemporada. Finalmente, hay que probar todas las armas antes de entrar a la guerra.

En este par de encuentros amistosos Pachuca fue derrotado con una bala perdida, o quizá dos, que no pudieron acabar con el cotejo en su muerte súbita. Ni hablar, una derrota en penales se perdona, pero ojo, Puebla fue el único equipo que tuvo más movimientos de plantilla que los Tuzos. En el segundo encuentro, en el intento por rescatar la dignidad frente a su gente, el nuevo hermano menor hizo de las suyas en la reunión familiar. Inocente palomita que te dejaste derrotar…

Lo angustiante para mí no es un par de derrotas en manos de equipos cuyo presente no es el más cómodo, sino la razón por la que dichas ocurrieron. Bien dicen que la mejor defensa es el ataque, y el mejor ataque, obviamente, es el ataque mismo. Si de algo ha adolecido este equipo desde hace ya varios torneos es de contundencia y agresividad al frente. En dos años naturales, se han anotado tan solo 79 goles en 68 encuentros de Liga Mx, lo que significa que Pachuca rompe la meta contraria 1.16 veces por partido.

Esto se debe principalmente a la mala planeación ofensiva que se ha propuesto en los últimos cuatro partidos. Hace ya unos ayeres que el conjunto blanquiazul no tiene un rompe redes nato, como ya he comentado en bastantes ocasiones. Además, una serie de eventos se han conjugado en contra del equipo, como ha sido la ausencia de “segundas oportunidades” a quien las merece, así como se le ha brindado a quien no responde de igual forma.

Otra de las razones es el agudo ir y venir de jugadores. Enrique Esqueda es el jugador que más tiempo ha militado en Pachuca (sin contar a Rodolfo Cota y a Marco Pérez), lo hace desde 2010. El resto de la plantilla no tiene ni siquiera tres años vistiendo la camiseta del equipo centenario. Desde la partida de Leobardo López y el retiro de Miguel Calero (Q.E.P.D.),  los hidalguenses no han vuelto a tener una figura, un líder, un ídolo, un referente en la cancha. Se dice fácil adaptarse a un estilo de juego con gente desconocida, y más si los entrenadores también han ido y venido, pero señores, toda orquesta requiere de un director, y de los once hombres plantados en el campo no hay uno solo que tome la batuta.

Contundencia es la palabra clave de Pachuca en el futuro inmediato. De esta cualidad depende el torneo a jugarse en la segunda mitad del año futbolístico. No la han tenido, no la tienen, pero, ¿la tendrán?
 

domingo, 22 de diciembre de 2013

¿Pachuca o León?


Por Roberto Pichardo

Antes que nada, debo enfatizar que la pregunta que da título a nuestro escrito es dirigida a la gente de pantalón largo que se encarga de hacer (y deshacer) el presente, pasado y futuro de nuestro equipo. Me ha quedado más que claro que la afición de Pachuca, en términos generales, repudia la “hermandad” con Club León casi tanto como demanda que Martínez Patiño volteé a ver al Tuzo con los mismos ojos con los que vio a su nuevo equipo levantar la copa que lo proclama como monarca de nuestro balompié. Y desde éste momento dejo en claro que el asunto a tratar no tiene absolutamente nada que ver con el equipo León, club al que le guardo un profundo respeto. Cualquiera que tenga ojos podría reconocer el excelente trabajo que los Panzas Verdes han realizado desde que adoptaron el “Modelo Pachuca”.

Desgraciadamente, la mediocridad y poca seriedad en Pachuca a lo largo de la presente década nos ha llevado a señalar culpables.

¿A quién no le gustaría ser el “hijo favorito” de sus padres? Aquel al que le dan juguetes nuevos, ropa costosa, y mucha atención. Todos han querido serlo. Y la paradoja en el asunto es que los primeros seis meses los de Hidalgo se mantenían como hijos predilectos pese a la llegada de un nuevo miembro a la familia. Enviaron a gente como Luis Montes, William Yarbrough y Carlos Peña a ponerse la camiseta del hermano menor cuando bien pudieron haber cumplido un proceso de formación en su equipo de debut. Pero, ¡oh, sorpesa! Los muchachos maduraron, crecieron y hoy en día son material de exportación al primer mundo.

De los refuerzos ni se hable. Se le ha dado la oportunidad a tanta gente incompetente una y otra vez. León adoptó el “Modelo Pachuca”, ya que los Tuzos no usan el “Modelo Pachuca”. ¿De qué se trata este juego? ¿Por qué Pachuca no puede tener un Rafael Márquez o un Mauro Boselli?

Y podrán decir que es un acto de desagradecimiento lo que un servidor plasma en sus líneas, pero señores, el pasado caduca. No nos vamos a pasar toda la vida presumiendo la Sudamericana, los títulos de Liga y todo lo que se logró en los primeros años del nuevo milenio. Ya no más. Una institución de tal categoría se alimenta de un presente digno y un futuro prometedor. ¿De qué sirve tener la gloria haciéndonos sombra si sólo la recordamos cuando la campaña en juego se ha ido al demonio?

La negligencia continúa. Una y otra vez. Se hablaba de darle la oportunidad a los jóvenes en el torneo próximo, hasta que apareció un personaje pseudoprofeta que declaró que “dos o tres refuerzos” serían necesarios para la revancha blanquiazul. Andrés Fassi, nacido en La Tierra Al Revés, se despachó con siete nuevos individuos (a los que se les dará un precavido beneficio de la duda). Moraleja: si el señor vicepresidente dice “dos o tres”, seguramente quiere decir “dos o tres…o cuatro, o cinco, o diez”.
Señor Andrés Fassi, cantidad no es calidad. Es la lección que usted nos ha enseñado y se ha empeñado en remarcar de manera semestral.

Y la cereza del pastel no pudo esperar. Era demasiado bueno para ser cierto. Como se ha hecho hábito, los directivos nos salieron con la bromita de vender al jugador más constante y comprometido que se tuvo la temporada pasada. Y no, no hablo de Duvier Riascos. Una vez más, ha quedado demostrado que Pachuca no aspira a tener un ídolo entre sus filas en mucho tiempo. Gracias, Iván Estrada. Te echaremos bastante de menos. Probablemente si adaptamos a Jürgen Damm o a Pizarro como laterales nos den lo mismo que tú nos diste. Ya basta de experimentos, por favor. A como vamos, Rodolfo Pizarro terminará siendo portero en un par de torneos (jugaba como extremo, después como contención y ahora comienzan a probarlo como lateral).

“Yo amo al Pachuca y le voy al Pachuca”, dijo Jesús Martínez hace unos días en la televisión. Días antes de dicha entrevista, brindaba con Carlos Slim por la inmensa retribución económica que tendría un nuevo campeonato en la sala de trofeos de la reprobable mafia futbolística que se traen entre manos.
León, el dinero, yo que sé. Sólo estoy convencido de que al equipo que ayer te dio todo hoy lo miras con signo de pesos.

Señores, CON PACHUCA NO SE JUEGA.


viernes, 6 de diciembre de 2013

Un año de tu ausencia


Por Roberto Pichardo

*La Voz del Huracán celebra su primer aniversario como columna formal el día de hoy. De todo corazón agradezco a todos los lectores que me han seguido semana a semana. Seguiremos creciendo por ustedes.*


Mi felicidad se la llevó tu adiós. Las fotografías y videos cuentan historias, historias que tú escribiste a base de esfuerzo, pasión y determinación. En diez años construiste el peldaño más grande; cavaste hasta donde ningún Tuzo había llegado, a lo más recóndito de los corazones de cada uno de los que, semana a semana, te alentaban a ti: el eterno capitán. Extrajiste el oro, el éxito y la gloria y la ofreciste a cada una de las personas a las que hacías vibrar con tus saltos, volteretas y vuelos espectaculares. Eras único.

Hoy hace un año que te has ido de este mundo enloquecido hacia la paz celestial con la que todo hombre sueña. Pero he de decirlo, no esperaba tu partir. Me tomó tan desprevenido como seguramente a ti te ocurrió. Derramé lágrimas sobre mi camisa color vino, de codos acolchonados y con el número uno en la espalda. No pude con tu adiós tan repentino.

Y sin embargo levanté la mirada y supe que tu partida, tu vuelo sin regreso, era el comienzo de una nueva historia. Sabía la historia que le contaría a mis hijos y a los hijos de éstos. Hablaría sobre aquél héroe con gorra que aterrizó en la Bella Airosa a inicios del nuevo milenio para convertirse en uno de los personajes más importantes en la historia de la ciudad y del estado. Les contaría cómo rescataste el empate de último momento con un testarazo certero, pese a que tu vieja “cachucha” nunca abandonó tu cabeza. Les diría que tu coraje y determinación derrotaron a Landon Donovan, el tirano estadounidense, en un tiro desde los once pasos. Platicaría cómo conquistaste el continente americano, tanto en el norte como en el sur, vistiendo los colores del equipo que hoy te rinde tributo.

Sudaste hasta la última gota en cada partido, en tantos años de éxito, que tu retiro de las canchas parecía inminente, y lo fue. Y ahí me tienes, gritando tu nombre en el último partido de tu carrera donde miraste hacia arriba y dijiste “gracias”. Un par de vuelos sobresalientes, como nos tenías acostumbrados, y no hubo para más. Silbatazo final y Miguel Calero, ya sin gorra, se quitó los guantes, la camisa, los botines, ¡hasta los pantaloncillos! Y los ofreció a la gente que siempre estuvo detrás de él. “…ya llegó Miguel Calero, llegó a Pachuca para ser campeón”. 

Y así, en medio de sollozos, gritaría con augurio y fervor: “¡vuela alto Cóndor, vuela alto!”. Porque fuiste, eres y serás parte de mi historia de vida. Desde pequeño te vi salvar el día cual titán que resguardaba la portería de un equipo que soñaba con la gloria y que, de tu mano, la consiguió. Estabas en la cima del mundo, como todo un gigante.

Ahora que conmemoramos un aniversario de tu graduación de la vida, te recordamos y te extrañamos, pues has dejado un hueco que nadie nunca podrá llenar. Nadie jamás usará el dorsal número uno, todos los hicieron a tu medida, ideales para el que ahora resguarda la meta en el inframundo, tan solo mientras espera para nacer nuevamente, volver a llamarse Miguel Calero y defender, “a huevo”, los colores de Pachuca.

¡Gracias, Calero!


domingo, 1 de diciembre de 2013

Todo o nada



Por Roberto Pichardo

*La Voz del Huracán celebrará su primer aniversario como columna formal este 6 de diciembre. ¡Muchísimas gracias lectores!*

Hace unos días me puse a analizar la nueva apuesta del Club Pachuca de cara al Clausura 2014. En la presente década se ha intentado de todo. Han realizado contrataciones millonarias que no terminan de funcionar; se ha optado por técnicos de alto, mediano y bajo perfil que no han podido regresar al equipo a la gloria y se han exportado (o regalado) jugadores juveniles de suma importancia. La última carta de la institución hidalguense será tomada: la cantera.

No es del desconocimiento de nadie el hecho de que Pachuca tiene una de las mejores canteras mexicanas de la actualidad. Hombres como Carlos Peña, Héctor Herrera, Luis Montes y Miguel Herrera Equihua se han convertido en gente importante en sus equipos, por lo que ahora se apuesta por retener a las jóvenes promesas para que sean la base de un barco que se hunde a pedazos.

Y es que con los acontecimientos recientes en los que los “flamantes” refuerzos no reaccionan y son los canteranos los que responden al grito de auxilio con garra y deseos de triunfar, habrá que otorgarle el beneficio de la duda a quien verdaderamente lo merece. La cuestión es, ¿con la ilusión basta?

Aterrizando un poco en el frío mundo real, hay que reconocer que no. No basta con el empeño que se ponga si no existe orden y disciplina. Un ejemplo muy claro es el caso de Rafael Márquez. El jugador de León regresó a la selección mexicana ante la necesidad de un líder, de un capitán, de un “macho alfa”. El resultado: una defensa ordenada y un equipo con la mirada en alto. Justamente es eso lo que ha extrañado Pachuca, un hombre que se tire el equipo al hombro, que ponga a todos en su lugar, que tenga pantalones para llevar el gafete de capitán, y para mi gusto, Óscar Pérez no es suficiente. El único hombre que puede poner el equilibrio al nuevo proyecto tuzo se llama Christian, se apellida Giménez y le dicen “Chaco”.

El ídolo de la afición blanquiazul, el que recibe ovaciones al plantarse en el ojo del “Huracán”, el que torneo a torneo se pide que regrese al lugar donde lo ganó todo. El “Chaco” es el más grande emblema activo de Pachuca por sus goles, su carisma y carácter y estilo. El indicado para inculcarle a chicos y “grandes” el amor por los colores. No hay más.

Christian ha reiterado, pese a una polémica fotografía publicada en su Twitter, su deseo por quedarse en Cruz Azul. Sin embargo, su contrato casi ha vencido. Ahora sí, es momento de que el “Chaco” decida si de verdad desea permanecer en donde se encuentra y luchar por un título o dar un paso al pasado y revivir la gloria que aquí cosechó. Afortunadamente, el ruido que provoca la gente de Pachuca llega hasta oídos del propio jugador naturalizado. Consciente de que acá se le quiere, se le extraña y se le requiere, no descarto que entre en un dilema en el que, esperemos, Pachuca salga avante.

La escuadra centenaria, que el cuatro de diciembre conmemora el primer aniversario luctuoso de Miguel Calero, les dará la oportunidad a jóvenes que han vivido procesos largos y difíciles. Algunos están desde los trece años, otros desde antes. El futbol hará justicia con muchos de ellos, que seguramente aprovecharán al máximo cada instante que pongan los botines en el césped. Se espera un equipo joven, fresco, con ilusiones nobles. Y vaya, ¡cómo les vendría bien un líder! Christian Giménez sería la cereza del pastel en este nuevo intento por regresar al protagonismo, sería, al fin, la conjugación de juventud y experiencia de la que tanto se ha hablado.


domingo, 17 de noviembre de 2013

Análisis general del Apertura 2013



Por Roberto Pichardo

El sueño de la reconquista en 2013 terminó. Pachuca no fue capaz de si quiera colarse a la fiesta grande en ninguno de los dos torneos de trascendencia que disputó este año. En el torneo que para los Tuzos acaba de terminar, con dos técnicos y más de ocho jugadores nuevos, se apostó por un nuevo proyecto que, pese a la mejora futbolística con el pasar de las jornadas, mantuvo su racha de resultados negativos.

LOS NÚMEROS

En el Apertura 2013 de la Liga Bancomer MX Pachuca registró un total de 14 puntos obtenidos, producto de tres victorias, ocho empates y seis derrotas. Cabe destacar que el equipo hidalguense forjó una maldición que consistía en que, a partir del minuto 80, los equipos le robaban el resultado. Dicha coincidencia ocurrió en siete ocasiones. La diferencia de goles terminó en -4, con saldo de dieciocho dianas recibidas por catorce anotadas.

Óscar Pérez fue el hombre que más minutos tuvo en el terreno de juego, acumulando un total de 1.485. Se cuenta un total de 29 amonestaciones y solo una expulsión,  siendo Efraín Cortés el más indisciplinado con cuatro cartones amarillos y una tarjeta roja en la cuenta, seguido por Miguel Herrera Equihua con cuatro tarjetas preventivas.

Por último, se puede destacar que hubo un cuádruple empate en el máximo anotador de Pachuca. Duvier Riascos, Fernando Cavenaghi, Othoniel Arce y Daniel Ludueña anotaron únicamente dos dianas para la causa blanquiazul. Así mismo, cabe mencionar que se realizó únicamente un debut en todo el torneo, como fue el del mediocampista Erick Gutiérrez.

CUMPLIÓ, NO CUMPLIÓ Y QUEDA A DEBER

*Fernando Cavenaghi: Comenzamos la tradicional sección con el hombre que, antes de acabada la competencia futbolística para Pachuca, ya tenía un pie fuera del equipo. Poco futbol, mucha expectativa. En un par de años no lo recordaremos más. NO CUMPLIÓ

*Duvier Riascos: Candidato a salir del equipo pese a su intención de quedarse. Se las ha visto duras con la prensa y la afición, y lo que mostró vistiendo la camiseta de Pachuca está a años luz de ser lo que se le recuerda con Tijuana. ¡Ya despierta, Duvier! NO CUMPLIÓ

*Daniel Ludueña: En su revancha con el equipo minero tuvo una ligera mejoría. Nos regaló un poema de gol, sí, pero perdió el gafete de capitán casi al instante y no pudo ser el referente en el ataque que tanto necesita esta escuadra malherida. NO CUMPLIÓ

*Iván Estrada: El ‘Gutty’ es de esos hombres que, sin dar mucho que decir, están presentes en cada momento. Fundamental en el ataque y la defensa, y vaya, ¡cómo corrió! CUMPLIÓ

*Enrique Esqueda: Parecería que la fascitis plantar comienza a ser parte del pasado del ‘Paletuzo’. Se recuperó, regresó y nada más no la vio llegar. Se le tendrá la tolerancia, quiero suponer. Eso sí, si se queda un torneo más será jugársela completa. Cero comfort. QUEDA A DEBER

*Othoniel Arce: Novato en muchos sentidos. Arce no ha tenido la fortuna que quisiera a lo largo de su carrera. En los equipos en los que ha militado no se le han visto más que simples destellos, ataques de habilidad. Desde el principio sabíamos todos lo que podía ofrecer. QUEDA A DEBER

*Óscar Pérez: Para el caso del ‘Conejo’ tuve que cerrar las redes sociales en los últimos tres partidos. Severamente criticado por algunos, alabado por otros. Pérez es la viva imagen de la polémica en la comunidad hidalguense, pero creo que pudo haber sido peor. CUMPLIÓ

*Marco Iván Pérez: El ‘Ojos’ está de regreso en Pachuca tras un paso aceptable por San Luis. Los recuerdos de Pérez supliendo a Leobardo López se quedaron en eso, simples recuerdos. Temeroso y algo distraído como no lo había visto con anterioridad. QUEDA A DEBER

*Rodolfo Pizarro: Pareciera que Pizarro tuvo un torneo intermitente. A veces aparecía en el once inicial, otras no (sobre todo con la llegada de Enrique Meza). Lo que sí es que el juvenil le dio cátedra de habilidad y garra a varios de sus compañeros. CUMPLIÓ

LA FIGURA: MIGUEL HERRERA EQUIHUA

El mejor debut del torneo pasado se convierte en la figura de este. Con un total de 1.350 minutos de juego distribuidos en quince partidos, Equihua demostró que aún queda gente en la plantilla de Pachuca que siente los colores que viste, que lo da todo en cada oportunidad que tiene de plantarse en el campo a rodar un balón. Miguel Ángel salvó a su equipo no una, ni dos, ni diez veces. Un defensa ejemplar con gran visión de campo y estupenda marca que ya tuvo su premio: ser convocado a la selección mexicana.

LA REVELACIÓN: JÜRGEN DAMM

Un auténtico velocista. Cuando este joven tenía el balón en los botines podía desbordar brillantemente y mandar servicios precisos. Así mismo cuenta con un disparo fulminante que, de ser bien aprovechado, puede convertirlo en un goleador nato. Comparado con Carlos Fierro y Miguel Layún por su velocidad, es de los hombres más rápidos del futbol mexicano.

POR LA CONTINUIDAD: MARCO BUENO

El Campeón del Mundo sub-17 acumuló únicamente 96 minutos de juego en el AP13, anotando en una ocasión. Fernando Cavenaghi, por decir un ejemplo, anotó en dos ocasiones habiendo jugado 849 minutos. Los números hablan.

LA PROMESA: IVÁN OCHOA

Así es, el Subcampeón del Mundo sub-17, Balón de Bronce de la FIFA, goleador de la selección de su categoría y mediocampista con ganas de debutar y consolidarse en primera división es el hombre a seguir en los próximos meses. Ochoa hizo cosas importantes antes, durante y después de la justa mundialista. Ahora habrá que esperar lo mejor de él en el futuro.



Así termina el análisis general del Apertura 2013. Si bien el 2013 no fue un año grato para los Tuzos del Pachuca, podemos estar seguros de que, con el regreso de Enrique Meza al banquillo, existirá un verdadero proyecto estructurado con los mejores fines: regresar a Pachuca a la gloria.


domingo, 3 de noviembre de 2013

Adiós Apertura 2013



Por Roberto Pichardo

En enero de 2013 muchos pensábamos “este año la reconquista es nuestra”. No fue así. Es noviembre y el año después del apocalipsis maya se ha terminado para los Tuzos del Pachuca. Recibirán a Querétaro en la última jornada como partido de trámite en donde los nuestros no se juegan más que la dignidad (o lo que queda de ella). Después de eso, vacaciones. Algunos podrán descansar tranquilamente con sus familias tras haber sudado la camiseta cada minuto que pisaron el terreno de juego con la camiseta blanquiazul encima. Claro, no es el caso de gente como Daniel Ludueña, Duvier Riascos y Fernando Cavenaghi, este último a sabiendas de que encabezará la lista de jugadores que buscarán continuar su carrera en nuevos horizontes.
Y son esa clase de rumores y adelantos oficiales los que comienzan a generar la expectativa en la hinchada tuza. ¿Acaso se renovará la plantilla por enésima vez? Y de ser así, ¿servirá de algo? Andrés Fassi nos rompió silencio al declarar que Pachuca mantendrá el 90% de su plantilla, además de que asegura habrá más bajas que altas. Por lo tanto, podemos esperar una exagerada cantidad de movimientos en torno al equipo centenario, tanto por gente nueva como por los que se van. Lamentablemente, el vicepresidente Tuzo ha perdido credibilidad en sus palabras con el pasar de los años, así que se especula que sucederá justo lo contrario a lo que dice.

En fin, pese a lo que adelantó el directivo, lo cierto es que hay cambios que, además de parecer inminentes, son necesarios. En el caso de Cavenaghi se habla de que el jugador nunca se sintió a gusto en la capital hidalguense, más allá de la institución de la que, hasta el día de hoy, forma parte. Hay incluso rumores de que el argentino ha comenzado la mudanza de sus pertenencias, a una escasa semana de romper filas con su club.

También podemos destacar el curioso caso de Duvier Riascos. Durante la semana el colombiano expresó su deseo de permanecer como el “23” Tuzo, justo cuando muchos, incluyendo a un servidor, pensáramos que tampoco había hallado su destino en Pachuca. Riascos ha tenido una temporada infame, eso hay que decirlo. Sin embargo, también habrá que reconocer que ha ido a la alza en su rendimiento, por escasa que sea dicha mejoría. Eso sí, a años luz de ser lo que le recordamos como Xoloitzcuintle.

Incluso se habla de la salida inminente de Ludueña. El que a inicio del torneo fuera capitán de nuestro equipo no terminó de despegar en un año de estancia en la Bella Airosa. El “Hachita” quedó a deber considerablemente, sin mencionar que hace tiempo que Pachuca no tiene un “10” estable y creativo. A pesar de que siempre mostró compostura y dio la cara por el equipo en malos momentos, su buena actitud no se vio reflejada en la cancha, y por esto, su segunda oportunidad como Tuzo fue un fracaso.

Esperamos varios movimientos interesantes para el final del torneo, pero primero habrá que dejar que éste termine. Pachuca se verá las caras con Querétaro con la oportunidad de arruinarle la fiesta, tal como hizo con Puebla. ¿Podrán los Tuzos terminar el torneo con dignidad, por su gente? 


domingo, 20 de octubre de 2013

Equihua al Tri



Por Roberto Pichardo

Una noticia tan fresca y llena de vida era la que tanta falta le hacía a este espacio de opinión. Llegué a casa al medio día tras una convivencia familiar para enterarme que Miguel Ángel Herrera Equihua, el futbolista campeón de segunda división con Titanes de Tulancingo y que despojó a Néstor Vidrio de la titularidad con Pachuca, se vestiría con la camiseta tricolor en la primera convocatoria del entrenador de igual nombre de pila y apellido paterno. Si a esto le agregamos que los blanquiazules por fin regresaron al triunfo podremos decir que estamos viviendo un domingo maravilloso.

¿Qué tanto puede significar la convocatoria de Equihua para el resto de los Tuzos? Tan simple como desatar una rivalidad sana y deportiva en el seno del equipo centenario. Los jugadores mexicanos seguramente han comenzado a pensar que ellos también pueden estar en una convocatoria de tal importancia. Recordemos que la Selección Nacional se las ha visto canutas a lo largo del hexagonal final, y ahora se llega a una instancia miserable para buscar el boleto a Brasil. Vivir o morir. No hay mañana para el equipo de todos, y el técnico lo sabe.

El llamado de Miguel Ángel también le refleja a todo el país la situación que los seguidores tuzos conocen perfectamente. El técnico Herrera declaró que Miguel ha destacado pese al mal paso de su equipo, y tiene toda la razón. ¿Quién más si no es Equihua el mejor jugador Tuzo del momento? Aquel que suda la camiseta los noventa minutos, jornada a jornada. Quien fuera bicampeón con Tulancingo alado de Pedro Cortés, Víctor Mañón y Miguel “Taquito” Velázquez. El hombre que le llenó el ojo a los técnicos que han pasado por ésta institución, de modo que le ganara el puesto a Javier Ledesma ante la lesión de Néstor Vidrio, y más tarde, le arrebatara también el puesto a éste.

Hoy por hoy podemos asegurar con firmeza que Miguel Ángel Herrera es el líder de la defensiva tuza, que si bien no ha tenido el torneo perfecto como conjunto, individualmente es de los pocos destellos (si no es que el único) de creatividad y profesionalismo que el Equipo de México tiene que ofrecernos. Hace mucho tiempo que no tenemos una figura de la talla de Christian Giménez, Juan Carlos Cacho y mucho menos como Miguel Calero. Hace mucho que no existe un referente en la cancha, y parece ser que un muchacho michoacano de 24 años de edad viene a cambiar un poco la historia.

Más que merecido, más que necesario. Al principio del torneo mencioné que una de las figuras de Pachuca en este Apertura 2013 sería, precisamente, el “24”. Algo tienen los Herrera que en Pachuca se convierten en figuras. Uno de ellos comienza a escribir su historia con letras de oro en el viejo continente. El otro, ha sido llamado a la última oportunidad de México para pelear un puesto en la justa futbolística más importante. Se necesitan auténticos guerreros para el par de enfrentamientos más importantes que ha encarado México en mucho tiempo. Hombres de sangre fría dispuestos a darlo todo por el equipo de sus amores, y que ahora, también darán la cara por toda una nación donde la fe comienza a desvanecerse.

¡Muchas felicidades Miguel! ¡Es momento de triunfar! 


domingo, 13 de octubre de 2013

Tuzo en apuros



Por Roberto Pichardo

El tiempo se agota. Quedan pocas jornadas para que Pachuca haga el intento de reaccionar, de creer en un estilo de juego que Enrique Meza trata de inculcar a sus pupilos.

Los nuestros no muestran señales de vida, y es casi imposible creer que sumando un punto con cada juego en el Hidalgo se logrará la añorada clasificación a la Liguilla, a la cual no se regresa desde 2012. 

Suponiendo que la estrategia de Enrique Meza entrara en la mente de cada uno de los jugadores, Pachuca podría alcanzar los 24 puntos en la tabla general, lo cual lo metería en zona de clasificación a la espera de diversas combinaciones de resultados. Lo interesante del caso es pensar ¿sucederá así? ¿Los Tuzos acatarán a la perfección las órdenes de su estratega?

En las últimas semanas los líderes del equipo han mostrado su vergüenza ante los resultados, al mismo tiempo que la afición comienza a perder la paciencia. Un claro ejemplo del caso es que el Estadio Hidalgo no pudo contar con localidades agotadas ni siquiera siendo entrada libre. Hay quienes dicen que fue por el requisito de llevar boletos de partidos anteriores, pero pretextos hay muchos. Éste Pachuca no le gusta a nadie, y más a sabiendas que sería la tercera ocasión que un “superequipo” no termina de gestar y queda como eso, un embrión, una promesa, un sueño roto.

El Profesor Meza señalaba la semana pasada que los jugadores necesitan creer en un estilo de juego, y es que es inconcebible que un cambio tan radical en el banquillo no pueda rendir frutos. Si bien el director técnico tiene la obligación de inculcar a sus discípulos una idea táctica a la cual aferrarse y explotar al máximo en el terreno de juego, no queda en sus manos hacer que se cumpla. La disposición de cada uno de los integrantes de la plantilla debe ser total, dispuestos a aprender lo que un hombre con tal trayectoria tiene que enseñarles. He ahí el ejemplo de Daniel Arreola. Uno de los mejores cobradores, aunque muchos no lo sepan, es el surgido de las básicas del Atlante. Nos regaló un gran gol la semana pasada como no lo hacía hace un rato, esto producto de la confianza y sabiduría inculcada por el “Ojitos”.

Desde hace vario tiempo suelo hacer el comparativo entre la Selección Mexicana y los Tuzos. Ambos equipos habían tenido un paso terrible en sus respectivas competiciones. Uno de ellos comienza a despertar de la mano de Víctor Vucetich, con la mente fresca y gente nueva, dispuesta a darlo todo. En Pachuca las cosas también podrían mejorar, puesto que la última alineación mostró más de tres ajustes. Esto quiere decir que Meza tiene plena confianza en sus jugadores, sabe que todos pueden responder a la necesidad del equipo. El detalle es que son los jugadores los que no creen en sí mismos, no tienen confianza en el nuevo estilo de juego.

La ley de la inercia atormenta a Pachuca desde hace tres torneos. Jugadores vienen y van. Así como todo cambia y la metamorfosis es latente para los de la Bella Airosa, éstos deben soltar el pasado y todo lo que ha ocurrido a lo largo de jornadas insípidas. Es tiempo de mostrar otra cara. Es ahora o nunca. 


domingo, 29 de septiembre de 2013

¡Ay, Duvier!




Por Roberto Pichardo

Entre los aficionados, prensa interna y demás interesados, uno de los temas más comunes a tratar cuando se habla sobre los Tuzos del Pachuca es la figura Duvier Riascos. ¿Acaso es figura porque no se mueve? ¡Pero claro que se mueve señores!

A inicios de semana, el jugador expresó su sentir por el medio que mayor morbo puede provocar: las redes sociales. Respondiendo unas cuantas menciones en Twitter y sentenciando un mensaje claro hacia todo aquel que le critica, Riascos estalló en 140 caracteres llenos de obscenidades y rabia acumulada.
Los medios de comunicación aguardaron a que se confirmara o desmintiera un posible hackeo de la cuenta, como frecuentemente sucede. Sin embargo, la directiva del Club Pachuca anunciaría tiempo después que no existió dicho hackeo.

Duvier Riascos se disculpó públicamente y en su cuenta de Twitter, al tiempo que aceptaba una sanción “ejemplar”, tal y como dicta la política de la institución a la que pertenece. Lo que un servidor cuestiona repetidas veces es ¿acaso será suficiente una multa económica para reformar al polémico futbolista d los Tuzos?

Semana tras semana he hecho misma afirmación: “Riascos no merece formar parte del once titular”. Enrique Meza no es cualquier sujeto. Conoce a sus jugadores por muy poco que lleve entrenando con ellos, sabe de lo que son capaces y también está consciente de lo que el equipo necesita. Sin embargo, en momentos en los que la fiesta grande del futbol mexicano parece ser una ilusión por tercer torneo consecutivo, desearía con todas mis fuerzas que en Pachuca las cosas fueran distintas.

¿Quién dice que las jerarquías deben respetarse? Si algo me ha enseñado Pachuca en tiempos recientes es que de nada te sirve vivir del pasado, porque ya ocurrió. Vívelo en el momento, mañana ya no valdrá lo mismo. Cada torneo es la oportunidad para 18 equipos de escribir una nueva historia, y los Tuzos se las han arreglado para escribir caricaturas y demás comedias.

Hablando de los jugadores, es inconcebible que se les encuentre en una zona de confort. Piensan que por el hecho de haber firmado un contrato multimillonario tienen el puesto asegurado, pero no debe de ser así. Tenemos el caso de Miguel Herrera, técnico del América. En cuanto un jugador afloja, hay dos o tres más listos a tomar el puesto. En cambio, los nuestros mantienen las jerarquías de jugadores incompetentes y el bello producto es ligar 10 partidos sin ganar, ni aquí ni allá. Cero contundencias.

Al ver la táctica de Miguel Herrera, vaya, ¡cómo quisiera que mi equipo jugara así! Presionar a los jugadores para que compitan a muerte por el puesto, y así, suden la camiseta como siempre debieron de haberlo hecho.

Riascos lleva dos anotaciones en el Apertura 2013, cuando, a las mismas alturas del certamen llevaba 5 dianas y una asistencia con Xoloitzcuintles en el torneo pasado. Números que en realidad son bajos en ambos casos, pero que por lo menos se veía idea e intenciones por parte del jugador en su paso por Tijuana.

¿Hasta dónde podrá llegar Duvier Riascos con Pachuca, para bien o para mal?


   

domingo, 22 de septiembre de 2013

Contra la inercia



Por Roberto Pichardo

¿Hace cuánto que a Pachuca le comenzaron a arrebatar el triunfo en el último minuto? A veces incluso el empate. Desde la era sombría de Hugo Sánchez, atravesando por la decepcionante etapa de Gabriel Caballero y ahora en la revancha del que al Tuzo bañó en oro. Enrique Meza comienza a ser víctima del mal que el equipo centenario padece desde hace ya vario rato. En todas las circunstancias de la vida, es más sencillo atraer lo negativo que lo positivo, y el síndrome que sufre Pachuca de no poder ganar. Y no solo eso, sino de recibir anotaciones de último minuto, comienza a poner en predicamentos al nuevo timonel hidalguense.

Entre semana se consiguió una victoria importantísima en el aspecto anímico. Olvidemos por un momento el contexto, no digamos que fue en la Copa MX, es un torneo que, para un servidor, no tiene valor alguno. Sin embargo, uno de los objetivos de dicho certamen fue aprovechado por los nuestros en el enfrentamiento ante Tiburones. Una victoria contundente de 4 goles a 0 que Pachuca no lograba desde hace varios meses nos puso a reflexionar a muchos. ¿Qué demonios está haciendo Duvier Riascos en el once titular de la Liga? Se pregunta un servidor, de nueva cuenta. Suplico desde el fondo de mi corazón que Darío Carreño esté listo para disputar el próximo partido de la Liga Bancomer MX como titular. Un doblete con la sub-20 y una diana más en la Copa, nos habla de que Pachuca tiene un hombre ejemplar entre sus filas.

Ahora, regresando a lo acontecido anoche, simplemente puedo decir que fue un empate justo. Justo para los once hombres que lucharon en la cancha en condición de visitante, con el clima como factor relativo y con la suerte aparentemente en su contra. Los Tuzos se vieron de manera temprana adelante en el marcador, como tenía un tiempo sin ocurrir. Lo que sí es más que típico es que salieran a defender el golecito que los tenía con la ventaja parcial. El que no arriesga, no gana, e incluso puede perder lo que tiene.

Para quienes no fue justo el empate fue para las 23.000 personas que se dieron cita en el inmueble de la capital hidalguense. Salir con la mirada en el suelo, reprobando lo que ha vuelto a suceder una vez más y considerando que han perdido 90 minutos de su vida. Las críticas son muy duras, y sé que más de un lector se ha identificado con estos sentimientos.

En fin, Enrique Meza tiene frente así un par de retos. El primero de ellos es no ser víctima de la inercia. Romper ese mal ciclo que inició desde su partida en 2009 y que sus predecesores solamente han alargado y aplazado. El segundo reto será escoger a sus jugadores. Reconocer a quienes no merecen formar parte del once inicial y, con la frialdad que la profesión demanda, sentarlos para que su lugar sea ocupado por gente más fresca y con ganas de triunfar. ¿Qué los jóvenes no rinden? Pregúntenle a Carreño, Damm, Pizarro y Bueno, seguramente tendrán algo qué decir.


domingo, 15 de septiembre de 2013

Llueve sobre mojado


Por Roberto Pichardo

Valga la expresión del título en el doble sentido. La Voz del Huracán se ha convertido en una crónica respecto al progreso del equipo en su camino a la gloria. Y es que las cosas suelen ser las mismas o muy similares cada semana. Eso sí, hay que tener los cinco sentidos en el partido para darse cuenta que la mano de Enrique Meza comienza a hacerse presente.

Cada semana se ha hecho habitual para un servidor hablar sobre lo ocurrido el día anterior en el terreno de juego cuando el Tuzo hace rodar el balón, y está bien. El proyecto que llevamos a cabo en estas semanas es de seguir, con mucha cautela, la evolución de nuestro equipo para sacar conclusiones en la Jornada 17. Ya no se trata de criticar por que sí. En fin, ya hablé mucho de mí.

Respecto a lo que vimos anoche en el Tecnológico, podemos decir, en primer término, que las condiciones climáticas tan deplorables para un partido de futbol no son excusa alguna para justificar el resultado final. Todos juegan en la misma cancha. Así mismo, decir que la igualada pudo ser posible, ya que el gol de Cardozo fue un auténtico regalo del destino, pese a haber sido un golazo. Así también, el empate estuvo muy cerca, ya que Pachuca adelantó líneas y puso en aprietos a la zaga local en los últimos diez minutos de juego.

Pero, ¿por qué en los últimos diez minutos de juego? ¿Por qué no todo el partido? Llegó un momento en el que Pachuca no tuvo idea de qué hacer con el esférico en los botines, esto desde el arranque de la segunda mitad hasta casi tres cuartos del tiempo regular. Podrán decir que un juego de “waterpolo” no te da para más, y puede que tengan razón, el reflejo de ello es el resultado: una sola anotación. Sea cual sea el motivo, la actuación de los Tuzos en el norte del país me deja con algunas cosas por resaltar.

Supongo que no soy el único que extrañó a Rodolfo Pizarro en el campo. Desconozco las razones por las que el juvenil no tuvo actividad en esta oportunidad, pero creo que pudo haber sido, por lo menos, un relevo con mucha llegada al frente. Tal es el caso de Jürgen Damm, quien se reúsa a soltar la titularidad con actuaciones favorables. Anoche, el de ascendencia alemana explotó las ocasiones que tuvo el balón, desbordando la banda derecha con estupenda velocidad y frescura.

Tendré que comerme el orgullo y señalar que Duvier Riascos tuvo una mejoría en el campo. Se le ve mucho más participativo al tener el balón, y parece que poco a poco recupera la memoria y se acuerda de cómo jugar al balompié. No así Cavenaghi, que sigue sin incrementar su cuota de goles cuando se esperaría fuese el goleador blanquiazul.

Da gusto ver a Walter Ayoví y a Daniel Arreola levantar la mano para cobrar tiros libres. Mientras el primero casi anota, el segundo ha recibido consejos del profe Meza y tiene ganas de ponerse a prueba a sí mismo frente a su gente. No obstante, esperemos que la lluvia haya sido la causa de que Daniel Ludueña cobrara ineficientemente la mitad de los disparos a larga distancia.

Lo que angustia a un servidor es la banca. Un cambio forzado y dos más que, posiblemente, pudieron haber sido mejor aprovechados. Me hubiera encantado ver a Pizarro, Marco Bueno e incluso Abraham Carreño en el cambio, supliendo a alguno de sus compañeros. Creo que la plantilla y las condiciones te demandan cambios más revulsivos. Pachuca necesita un “talismán”.

Enrique Meza regresó a Pachuca, la que llama “su casa”. El hambre de victoria la tienen todos, los Tuzos no ganan desde la Jornada 2 y se les comienza a escapar la liguilla. Sin embargo, el “Ojitos” no trabaja con presiones, sino con hechos. La primera vez le llegó una derrota tras otra, y cuánto nos dio al final. En términos generales, Pachuca comienza a revivir, poco a poco.


domingo, 8 de septiembre de 2013

Gracias "Eterno", bienvenido "Ojitos"



Por Roberto Pichardo

No creo conocer una palabra tan poderosa y significativa como “gracias”. A veces es solo una costumbre decirlo cuando alguien hace algo por ti, pero cuando en realidad lo sientes, dejas la puerta abierta a cosas mejores.

¿Qué por qué digo esto? Porque la experiencia vivida con Gabriel Caballero como Director Técnico de los Tuzos fue, pese a los resultados negativos, insólita y agradable en algún momento para todos. De un día para otro, Hugo Sánchez fue destituido como timonel de Pachuca, al tiempo que se anunciaba al “número 8” como el sustituto del “Macho” en el banquillo blanquiazul. Cuando la noticia llegó a oídos de un servidor, debo decir que mi cabeza explotó con la cantidad de anhelos y expectativas generadas. Sin embargo, las cosas no ocurrieron como yo pensaba.

El deseo nos ciega incluso de la lógica. Hablamos de un hombre que nunca había dirigido en el máximo circuito del futbol mexicano, y que salía a dar la cara por una versión adolorida y frustrada de Pachuca, la otra cara de la moneda que él conoció como jugador. Aprendiendo sobre la marcha se llevó un mal sabor de boca, que solo pudo ser resuelto dando un paso al costado.

Todos recordamos con cariño a Gabriel Caballero, el mediocampista que con Pachuca lo ganó todo, que a Pachuca le dio todo. Un hombre que en cancha supo decir “me voy en la cima” y colgó los tenis para no volver a vestir el número ocho en la espalda nunca más. Ahora, supo decir “gracias” a la oportunidad y respaldo que todos le dimos, que todos apoyamos, y sin embargo, que muchos recriminamos por la ausencia de actitud. No todo fue culpa de Gabriel Esteban, sin embargo, dejó el banquillo como los grandes, bajo buenos términos y siempre agradecido con todos los que aplaudimos su llegada a Pachuca, tanto al campo como al banco.

Gracias Gabriel Caballero, leyenda tuza.

Ahora, llega en su relevo y rescate de un equipo necesitado de fe y resultados, un hombre que con Pachuca lo ganó todo. El Profesor Enrique Meza Enríquez vuelve a casa con hambre y deseos de triunfo. Consciente de que su gente lo necesitaba, no lo pensó dos veces y en unas cuantas horas ya se encontraba plantado en la cancha del Estadio Hidalgo, donde tantos trofeos levantó, para decirle a sus nuevos pupilos “vamos a hacer las cosas bien”.

Eso sí, unos cuantos días de entrenamiento como equipo no van a bastar para ver la mano de Meza en el equipo. Un empate aburrido e insípido ante Pumas es el resultado de la mala racha que, poco a poco, se drena de la mente y cuerpo de cada uno de los que llevan el escudo de Pachuca en el corazón. Sin embargo, los entrenamientos ya dieron de qué hablar en cuanto a los consejos de éste hombre que tanto tiene que aportarle a nuestro equipo.

En fin, estamos siendo testigos de la revancha de Enrique Meza con Pachuca, y digo revancha porque un hombre que tanto ganó en tan poco tiempo siempre tendrá ganas de más. Esta afición tiene ganas de más. Siendo realistas, es una idea un poco descabellada pensar que Pachuca volverá a tener una época tan mítica como la de la pasada década, y más en un corto plazo. Pero vamos, si ya se logró una vez, ¿quién dice que no puede haber más?

De Pachuca esperamos mucho, y con Meza en el banquillo, aún más.



domingo, 1 de septiembre de 2013

Equipo en crisis


Por Roberto Pichardo

Las jornadas pasan y los Tuzos pareciera no caminan ni a empujones. Ahora fue Monarcas quien no tuvo piedad con los nuestros y acribillaron el marco defendido por Óscar Pérez, siendo efectivos en cuatro ocasiones. Gabriel Caballero fue jugador estrella de Pachuca, una leyenda, pero esos días ya terminaron. Qué más quisiera él que meterse al campo a enseñarles a sus pupilos cómo eran las cosas en sus tiempos, los tiempos de gloria. Sin embargo, las cosas no son así. Hoy por hoy, el Club de Futbol Pachuca se las está viendo duras. No hablemos de Caballero, él solamente es el técnico. Lo que tenemos en frente es una crisis a nivel institución.

Desde hace ya tres años Pachuca no disputa una final, y cómo no nos va a tener incómodos si la costumbre era verlos pelear más de un torneo de categoría a la vez. Es muy sencillo centrar las críticas en torno al técnico, finalmente, es el único integrante del plantel que con un chasquido puede ser despedido y sustituido al instante. Ahora, si analizamos la plantilla del equipo y nos hacemos una pregunta tan sencilla como “¿quién es la actual figura de los Tuzos?”, les aseguro que no habría respuesta.

Recientemente se cumplió un año de la asociación con América Móvil de Carlos Slim. El multimillonario mexicano nos da una probadita de la situación mexicana con los monopolios. A raíz de su llegada, Grupo Pachuca ha buscado mayor amplitud en sus ingresos, el caso más claro es la compra de los Estudiantes Tecos. El dinero ciega a la gente, y suele suceder que cuando tus proyectos crecen aceleradamente pierdes de vista lo que originalmente buscabas. ¿Quién nos puede garantizar que las metas de Grupo Pachuca son las mismas que hace unos años? De aquellos días en los que los Tuzos y el Club León no tenían nada que ver; aquellos tiempos en los que líderes en la cancha sobraban, seleccionados había y títulos se conquistaban.

Los hombres de pantalón largo podrán dormir tranquilos por un tiempo más, saben que la venta de Héctor Herrera es la más exitosa de sus negociaciones. Pero ojo, eso no será por siempre. La gente pronto comenzará a manifestarse, no con comentarios pesimistas y ridículos en las redes sociales, esos nadie los lee. Cuando comenzará a pesar la hinchada furiosa será cuando dejen de ir a los partidos, cuando dejen de comprar los productos, cuando dejen de llenarle los bolsillos a gente que, al parecer, le empieza a quedar grande la camiseta de nuestro equipo.

Regresando a lo que sí podemos ver, creo que el plantel vive una crisis emocional en primer término. Dicen que nada en esta vida es de a gratis, y si piensas mal te ocurren cosas malas. En estos momentos más de la mitad de la plantilla se encuentra marginada, ya sea por lesiones o porque no atraviesan su mejor momento futbolístico.

Se me hace inconcebible que Duvier Riascos falle remates a un metro de la línea de gol, con la fortuna para él de encontrarse en posición adelantada. Claro, ya metió el gol del orgullo, pero ¿en verdad es capaz de eso únicamente? Cavenaghi anotó en su debut como futbolista y como tuzo, y con una diana se encuentra en una zona de confort. Ludueña, el responsable de echarse al equipo al hombro, sigue sin despegar de la sombra de ese insólito gol ante Tigres.

La promesa, el hombre que en verdad siente la camiseta, el que cada partido es factor y figura, ese que llega a tu mente mientras lees estos adjetivos que lo describen a la perfección. Su nombre es Miguel Ángel Herrera Equihua, tiene 24 años y surgió de Titanes de Tulancingo. El hombre que tuvo que pelear por su puesto es el que hoy da la cara por su equipo. Quizás eso es lo que debería de suceder con varios futbolistas que llegan inflados, ponerlos a competir por el lugar en el once inicial para asegurarse de que jugarán para el equipo con inteligencia y entrega.



domingo, 18 de agosto de 2013

¿Experiencia o corazón?


Por Roberto Pichardo

Si de técnicos se trata, Pachuca ha tenido de todo. Desde los más experimentados como Enrique Meza y Víctor Vucetich, pasando por los medianamente exitosos como Efraín Flores y Hugo Sánchez hasta llegar a los que recién comienzan su carrera. Gabriel Caballero ha perdido la fe de la gente con el pasar de las semanas. Pareciera que aquellos que piden el cese del “Eterno” no recuerdan que fue un técnico canterano quien le dio el primer título a Pachuca, cuando con lo único con lo que se soñaba era con la salvación permanente del descenso. Javier Aguirre puso el primer peldaño de oro en la historia del club minero, y no era un técnico con trayectoria de veinte años.

Hoy, la historia es diferente. Pachuca cayó en un bache futbolístico que desde hace tres o cuatro años lo tiene lejos de los primeros planos. La directiva ha intentado de todo para regresar a los Tuzos al estrellato, luego de que en una década se apoderaran de todo aquello a lo que se enfrentaran.

Tanto jugadores como técnicos, ha habido una gran variedad. Jóvenes y no tan jóvenes; canteranos y experimentados; guerreros y cómodos; habilidosos y duros. La gente no se podrá quejar de que falta experiencia, he ahí a Óscar Pérez, quien merecería un poco más de respeto por parte de la afición del equipo al que defiende. No podrán decir que los jóvenes no tienen calidad, puesto que Herrera Equihua banqueó a un campeón de Juegos Olímpicos. No deberán decir que el medio campo es un desorden, ya que de una ola de jugadores que vienen y van, Jorge Hernández es el único que quedó de la época de Hugo Sánchez. Si bien los delanteros no pasan por buen momento, claro es el caso de Duvier Riascos, dan todo de sí por la causa del equipo. Es muy raro ver que un centro delantero corra tanto en busca de los balones como lo hace Cavenaghi, e incluso como Ludueña.  

Gabriel Caballero ha mantenido su sueño de hacer campeón a Pachuca como técnico entre las cejas. En otras épocas, existían jugadores predilectos a los cuales se les debía ceder el esférico para que arrancara la magia, tal es el caso de Damián Manso con Marini como estratega. Cosas como esas provocan disturbios en el vestidor, y por ende, la desintegración de las metas. Detalles como ese confirman que la baja futbolística del Club de Futbol Pachuca viene desde tiempo atrás. ¿O acaso no recuerdan los gritos de Mustafá hacia el “Gringo” Torres en pleno partido? ¿Ya se olvidaron de los disturbios provocados por Mauro Cejas y Carlos Velázquez? ¿Qué me dicen de los berrinches de Nery Castillo cuando Hugo Sánchez lo sacaba del campo? ¿Y las declaraciones del “pentapichichi” al salir de los Tuzos?

Con Gabriel Caballero en la dirección técnica da la impresión de un vestidor menos tenso, o por lo menos sin grietas. Los jugadores comparten la responsabilidad del mal funcionamiento del equipo, porque eso es lo que un equipo significa. Si Pachuca gana, todos ganan. Si Pachuca pierde, todos pierden. ¿O habrá alguien a quien le dé gusto que su equipo no funcione? Si bien es cierto que el “8” solamente acumula 23 partidos dirigidos en primera división, creo que inspira una mayor entrega que la que han dado los últimos entrenadores.

En el futbol las cosas son a prueba y error. Será cuestión de tiempo para que se dé cuenta de que Ayoví no debe jugar como lateral, que Riascos debe ganarse la titularidad con acciones en el presente, que hay muchas cosas por cambiar. En tanto, yo reconozco que ha aprendido a involucrarse mucho más en lo que ocurre en la cancha, a animar a sus jugadores de forma colectiva e individual y sobre todo a mantener claro lo que significa vestir los colores del equipo que ama.

Caballero, creo en ti.