domingo, 21 de abril de 2013

Martínez Patiño, orgullo de CONCACAF


Por Roberto Pichardo

Como muchos ya saben, el pasado jueves se llevó a cabo una ceremonia en Panamá en la cual Jesús Martínez Patiño, presidente de Grupo Pachuca, fue ingresado al Salón de la Fama de la CONCACAF. Pero, ¿qué significa esto para nosotros, los aficionados tuzos?

Dicha ceremonia celebrada en Panamá es el reconocimiento que tanto merecía el dueño de los Tuzos del Pachuca, puesto que siendo un empresario con visión y determinación ha logrado construir un patrimonio nacional. Si bien la multipropiedad es un tema que hoy por hoy es motivo de morbo entre instituciones, medios y aficionados, es este sistema el que tiene a Martínez como uno de los empresarios más importantes y exitosos del país en los últimos años.

Ahora, haciendo un recuento de lo que se ha logrado de la mano de este hombre en la institución llamada Club de Futbol Pachuca, podemos destacar:
  •      La conquista de 5 títulos de liga, 1 superliga, 4 de CONCACAF y 1 Copa Sudamericana. Siendo esta última la más especial al ser el único equipo mexicano en conquistarla.
  •       La participación en el Mundial de Clubes en tres ocasiones.
  •        La creación de una serie de escuelas de futbol para menores, la más amplia del país.
  •       La fundación de la Escuela Nacional de Directores Técnicos (ENDIT) en 1996.
  •       La fundación de la exitosa Universidad del Futbol y Ciencias del Deporte en 2001.
  •        La inauguración del edificio de Alto Rendimiento Tuzo (ART) en 2008.
  •       La creación del Pabellón Joseph Blatter, extensión de la Universidad del Futbol.
  •       Se crea el primer Salón de la Fama del Futbol en México, así como el museo interactivo Mundo Futbol en el Parque David Ben Gurión.

Si nos ponemos a analizar cada una de las infraestructuras creadas desde la llegada de Martínez a Pachuca en 1994 nos daremos cuenta de que es mucho más que un simple “negocio” como lo llamaría la gente. La Universidad del Futbol fue una de las mejores cosas que le pudo haber sucedido a esta institución, y si no me creen, pueden preguntarle a cada uno de los futbolistas que han pasado por Pachuca desde 2001.
Martínez nunca se ha cansado de innovar y crecer, por eso es que siempre busca más, para poder hacer crecer lo que ya tiene y unir distintas causas en una sola determinación: el éxito.

A mi parecer, ser empresario no es malo, tener tres equipos de futbol tampoco lo es, y por supuesto que nada ha sido de a gratis. José de Jesús Martínez Patiño es un hombre que ha luchado, que ha gritado, que ha llorado, que ha explotado de felicidad y de enojo en repetidas ocasiones, pero que a fin de cuentas ha dado todo de sí en pro del equipo. ¿Qué por qué digo “del equipo” si cuenta con más de uno? Porque para él la prioridad es Pachuca, somos nosotros. De no ser así, ¿no creen que bien podría vivir y desenvolverse en otra parte?

Jesús Martínez es la batuta de Grupo Pachuca, es decir, de los Tuzos del Pachuca. ¿Y saben algo? Es el mejor visionario que podríamos tener.

¡Felicidades Profe! ¡Ha quedado inmortalizado con méritos puros!


domingo, 14 de abril de 2013

Tarjeta de cumpleaños a Calero


Por Roberto Pichardo
“¿Cómo podré apartar de mi mente esa mirada?...” Esa mirada de convicción, de deseos de luchar, de ganarlo todo. Miguel, tu carisma no tiene precio, y lo que conseguiste con ayuda del amor que le tenías a tu profesión es un testimonio más de que sí se puede pelear por lo que se quiere, por lo que se ama, por lo que se sueña.
Es domingo 14 de Abril, el ordenador reproduce “Tu Ausencia” de Pedro Arroyo y el calendario marca el natalicio de un héroe, mi héroe con gorra.
Hoy que cumples tus primeros 41 años te digo Miguel, gracias. Gracias por el placer de verte jugar; gracias por las veces que apoyaste a tus amigos, compañeros y otra gente que no veía que hacer, y te correspondió con su más sincero cariño; gracias por dejar una huella imborrable e inigualable en esta ciudad que creció desde tu llegada; gracias por ser el guardameta que usó paliacate, gorra, cabello más que corto y sobre todo el dorsal número 1 en el Club Pachuca.
Tú Miguel, que me inspiraste a ponerme los guantes y volar en el patio de receso, no dejo de sentir tu partida tan repentina. A veces volteo para atrás y recuerdo todas las alegrías. ¿Qué portero volverá a anotar un gol con gorra? ¿Qué cancerbero atajará lo inalcanzable por el hombre común? ¿Quién volverá a ser como tú, Miguel Calero?
No por nada la gente no deja de homenajearte, como el nuevo guardián celestial del conjunto centenario. Algunos no te conocieron muy bien, sólo escuchaban a la gente gritar tu nombre, mientras tú los saludabas agitando ambas manos y mirándolos a los ojos, uno por uno, mientras te correspondían con cánticos únicos y hasta obsequios.
Jamás olvidaré el día que decidiste darle un “hasta aquí” a tu brillante trayectoria por el futbol. Un partido contra Pumas en el que te mostraste optimista aún con la ‘rebel’ a tus espaldas. Dirigiendo su pequeña orquesta que cantaba “Calero ya está viejo”, tú solo reías y los seguías, no burlándote de ellos, pero consiente que era tu fiesta, tu retiro, tu adiós. Tres salvadas te bastaron para mantener tu meta con saldo blanco por última vez, y posteriormente decir adiós como lo hacen los triunfadores. Recorriste el pasto sobre el cuál lo ganaste todo, regalaste todo tu equipamiento para que la gente se llenara de tu buena energía y miraste fijamente a la placa en la parte superior del inmueble, con tu nombre y retrato, que te inmortaliza por enésima vez como el tuzo más grande de todos los tiempos.
Hoy, día de tu cumpleaños, todos deseamos verte una vez más. Mirarte fijamente como tú lo hacías cuando calentabas, con una concentración y seguridad que intimidaba a todos los bombarderos, determinados a romperte, nunca con éxito. Sin embargo, pese a que hoy festejas tu natalicio con Pablo Hernán Gómez, yo te sigo viendo y sintiendo ese cosquilleo de pensar “ahí va Calero”.
Miguel, nadie lo desconoce. Haz dejado un legado en la institución, y eso me permite verte en acción, no solo por lo que hiciste en vida, sino lo que haces ahora como un ser que recientemente se graduó de la vida. Te veo en Gabriel Caballero y Jaime Correa, técnico y jugador respectivamente, que fungen como figuras representativas del club y ejemplos a seguir, así como el aliento de fe para todos los que vestimos la blanquiazul cada sábado.  
Te veo en Rodolfo Cota, tu hijo prodigio. Con la leyenda “Cóndor” en la espalda, ahora más que nunca, se siente tu influencia en aquél muchacho que es lo que es gracias a ti.
Te veo en la afición, que pide y recuerda al Pachuca imperial, el que todo ganaba, el que todo lograba y el que a todos alegraba. Ese Pachuca del cuál tú eras el macho alfa.
Y te veo en mí, en mi mente y mis recuerdos. La alegría con la que escribo más de 700 palabras sobre el que fuera, por muchos años, mi jugador preferido. La persona por la que sonrío cuando recuerdo que mi equipo es grande. El primer jugador que me viene a la mente cuando me hablan de guardametas, de guerreros, de fieles a su camiseta, de leyendas.
Feliz cumpleaños Miguel. Feliz Día del Portero también. Nunca me cansaré de recordarte y sonreír al hacerlo, porque en los momentos más devastadores si a los Tuzos se refiere, recuerdo que todos somos tuzos, y los tuzos somos todos. Eso y mil cosas más las que me enseñaste sin saber mi existencia. Gracias Calero, mi héroe con gorra.

“Si volviera a nacer, me llamaría Miguel Calero, sería portero y defendería, a h**vo, los colores de Pachuca”. – Cóndor.


Esto y mucho más en http://www.somostuzos.com



domingo, 7 de abril de 2013

Fuerzas báscias: El ejemplo a seguir


Por Roberto Pichardo

Los Tuzos del Pachuca no han sido un equipo constante en el presente torneo, y menos anoche que se rompió una racha positiva de 14 partidos sin conocer la derrota en la madriguera. A pesar de todo, se mantienen hasta el momento en la quinta posición de la tabla, con varias jornadas aferrados a dicho puesto, y por ente, en la pelea por la clasificación y el título. Pero, ¿cuál podría ser la inspiración del tuzo de primera división?

A mi parecer, lo conseguido el sábado pasado por la categoría Sub-13 filial del Club Pachuca representa mucho más que un título más en la extensa sala de copas de categorías menores. No, significa un esfuerzo incansable de jóvenes que luchan por sus sueños desde temprana edad; una garra y amor por la camiseta y por el futbol; el poder de concentración y determinación en lo que se quiere lograr y el sabor más noble y sincero de la victoria.

Los Tucitos sub-13 me han enseñado un par de cosas con el título obtenido, porque no fue nada fácil. Llegar a la Gran Final representa, para un servidor, el resultado de la combinación de un trabajo extraordinario, donde la combinación de factores los ha favorecido en la mayor parte de las ocasiones, y por supuesto, un gran vestidor. Cuerpo técnico, jugadores y directivos, aún en las categorías menores, son un grupo. Un grupo que debe trabajar como ello, unidos y solidarios, pensando en lo que todos quieren y construir el camino hacia las ambiciones individuales. Y ellos, ellos son un gran grupo, alegre e incansable.

Una anécdota que quedará para la historia con estos jovencitos es la de la semifinal contra Chivas. Una foto maravillosa, de las más bonitas que he visto en la categoría del deporte, y un claro reflejo de solidaridad y compañerismo de profesión. La imagen retrata a un jugador de Guadalajara con lágrimas en los ojos, conciente de que su sueño ha sido, por ahora, frustrado. Mientras tanto, un Tucito lo abraza y le seca las lágrimas, como si fuera su hermano mayor. ¿Qué podemos pensar de esa clase de actos? ¿Acaso no es reflejo de la nobleza y ‘ángel’ que invade los corazones de los blanquiazules sub-13?

Contrastando la victoria de la categoría menor con la situación actual del equipo mayor, ¿qué pueden rescatar los jugadores de primera división de esta victoria? Jóvenes de menos de 13 años ganaron en tanda de penales, la instancia más difícil para un desempate. Mantuvieron la cabeza fría en todo momento y la determinación entre las cejas. Supieron controlar los nervios y transformarlos en convicción. Los mayores deberían detenerse a pensar la hazaña realizada por los Tucitos y comenzar a creer que sí se puede. Si se puede ir a ganarle a Monterrey y Tigres para después cortarle la racha al Ave en el Hidalgo.

A mí me deja una enorme inspiración la pasada victoria por los jóvenes en el Estadio Azteca. A ti, amigo lector, ¿qué te deja de impresión y de provecho? ¿Qué deben rescatar los jugadores de la categoría mayor?  


domingo, 24 de marzo de 2013

Si yo fuera el capitán tuzo...

Por Roberto Pichardo

¿Cuántos no nos hemos puesto al borde de la butaca o frente al televisor y gritado ‘¡Córrele!’ ‘¡Pégale!’ ‘¡Pásala!’ ‘¡No lo dejes!’? ¿Cuántos no hemos dicho ‘si yo fuera el capitán…’ ó ‘si yo fuera el técnico…’? Todos, en algún momento, hemos querido meternos a la cancha y jugar por nuestro equipo, o filtrarnos en el vestidor para darle un “speech” motivacional o simplemente regañar a nuestro equipo.

“Con 7 años de edad, Y con una familia Puma, salí diferente, mi destino era ser Tuzo...”. Con estas palabras y una gran colección de artículos del Pachuca, fue como Daniel Quiroz ganó la oportunidad de ser el capitán tuzo por un día, en un concurso realizado por la Liga MX bajo el hashtag #AsíQuedéLigado.

Una situación suscitada el pasado sábado ante  Puebla que marcó la vida del joven, puesto que se le obsequió una playera autografiada con su nombre y la leyenda ‘capitán x 1 día”, además de estar presente en el calentamiento, en el vestidor y en el sorteo inicial. Este gran reconocimiento me sirvió como excusa para preguntarme y preguntarte: Si fueras capitán tuzo, ¿qué harías?

Nunca es malo echar a volar la imaginación y ponernos en el terreno de juego, con nuestro número favorito en la espalda y una cinta en el brazo que nos distinga de los demás jugadores. Ser la cabeza del equipo y ver siempre por el bien del mismo dentro y fuera de la cancha.

En lo personal me emociona mucho el pensar todo lo que vivió Daniel Quiroz, lo que le pudo haber dicho a los jugadores, la forma en que los pudo motivar, es increíble. Si hubiera sido yo el que estuviera adentro, con los hombres que me hacen amar los colores, ir a apoyarlos cada quince días y escribir estas líneas, hubiera recordado toda la gloria que ha logrado mi equipo, en conjunto, con el pasar de los años. Les hubiera recalcado la enorme figura y leyenda que tienen como entrenador, así como los guardianes celestiales que portan los dorsales 20 y 1 en las alas. Asimismo, les habría aplaudido por todas las emociones que he vivido en el torneo en curso, y de antemano agradecerles por las que me falta vivir. Decirles que nunca deben de perder de vista el triunfo, y sobre todo, marcar en sus corazones un bonito recuerdo como ellos en mí han marcado tantos.

Ser capitán por un día, un sueño, una oportunidad única. ¡Cuántas cosas no haría y diría! La expresión de Paulo Da Silva al estar con el muchacho Daniel lo dice todo: haz llegado a refrescar el vestidor, a llenarnos nuevamente de alegría, y nos haz recordado el verdadero significado de la camiseta.

Si yo fuera capitán tuzo, el equipo se enamoraría de Pachuca.



domingo, 17 de marzo de 2013

Triunfos a lo Pachuca


Por Roberto Pichardo

Lo vivido anoche es lo único que faltaba para regresar a aquel Pachuca que lo conquistó todo: torneos, representaciones, y por supuesto, nuestros corazones.

He vivido lo suficiente como para saber que Pachuca es de esos equipos que cuando salen enchufados y verdaderamente determinados a vencer, no importa que llevemos 93 minutos de juego, ellos lo harán nuevamente, anotarán. Y es que dos goles en menos de cinco minutos mantienen al borde de la butaca a cualquiera, con la expectativa y alegría de un triunfo seguro que, tan solo unos instantes antes, se veía como un oasis en medio del frío.

Hablando del partido de anoche, podemos resaltar que la gente llegó con poco ánimo, algunos molestos por el resultado del miércoles, los demás congelados por el clima tan cambiante de la Bella Airosa. De una u otra forma, pero no iban tan contentos a apoyar al tuzo como de costumbre. Al término de la primera mitad se hizo notar su descontento. Sabían que el gol fue un error de desconcentración, puesto que un futbolista debe de estar atento y con los ojos en el balón en todo momento. Ni hablar, fue un error que costó el desánimo de todos en lo que restó del primer tiempo.  

Para la parte complementaria, con un Avilés Hurtado que ingresó más participativo que su compañero Suarez, las llegadas comenzaron a suscitarse. Tampoco hay que minimizar al rival, que no mostró mayor indicio de desgaste por haber jugado la mayoría entre semana, además de que supieron mantener unas líneas firmes al mero estilo de Lapuente.

En fin, Pachuca gana 2-1 con anotaciones al 89’ y 92’. Un partido que me provocó una emoción similar a la tan recordada diana de Edgar Benítez en la final de la Concachampions. Donde se fue la luz en toda la ciudad y la mayoría dimos por descartada la victoria tuza, y que, para sorpresa de todos, la energía eléctrica regresaría justo en el momento de premiación. Cruz Azul estaba en la pantalla del televisor, arriba del podio, recibiendo medallas con sabor tan amargo como sus rostros. De inmediato, una repetición del gol fue analizada por los comentaristas por enésima vez. Desde ese momento, puedo decir que he visto ese gol más de 20 veces, y me causa tanta emoción y alegría como si hubiese sido yo el descamisado que corría por todos lados con la alegría de mil goles.

Los tuzos lo han hecho de nuevo, como lo hicieron con Benítez en Concachampions, como con Arreola, Cejas y Bueno contra Toluca, y ahora, Carreño y Reyna pasan al baúl de los recuerdos, de aquella noche helada en la Cuna del Futbol, donde se luchó hasta el final y se consiguieron tres puntos que saben a seis.
¡Gracias Pachuca, lo volviste a hacer!


sábado, 9 de marzo de 2013

TUZO RENOVADO, QUIERE SOBRESALIR


Por Roberto Pichardo

Las palabras de Gabriel Caballero el pasado jueves se han quedado muy grabadas en mi cabeza: “El equipo quiere ganar y ser protagonista”. ¿Acaso hay frase mejor para motivar a toda una hinchada que espera ver la gloria de regreso en ‘La Bella Airosa’?

Bien sabíamos todos que con la llegada del ‘Eterno’ al banquillo las cosas cambiarían, ya habría una verdadera razón para jugar. Ahora el balón rueda en pro de los tuzos porque todo aquel que ha llegado, que ha permanecido o que ha debutado con Pachuca para el Clausura 2013 quiere crecer, quiere brillar, y sobre todo, quiere poner en alto los colores que defiende. Así es, paso a paso.

Uno de los ejemplos más claros es el de Ángel Reyna. El jugador tiene un gusto por jugar con Pachuca que se hace notorio desde que toca su primer balón. Al salir del entrenamiento, a pesar de que va corriendo al médico, se va riendo felizmente y ofrece breves pero sinceras disculpas a la prensa que aguardaba para abordarlo. En fin, él mismo ha dicho que quiere vestir el dorsal número 11 del equipo hidalguense por un buen rato, y yo no dudo que las circunstancias se presenten y Reyna se quede.

Con Fernando Navarro aprendí que persona que se planta en la Universidad del Futbol persona que se deja maravillar por las innovadoras instalaciones. Hay un antecedente bastante extenso de jugadores que llegan a Pachuca y se quedan perplejos al ver que llegaron al centro deportivo más novedoso de los clubes mexicanos. ¿Así cómo no se entrena a gusto?

Estoy seguro también de que no soy el único aficionado de Pachuca que siente una enorme alegría al ver a su equipo festejar como lo que es, un equipo. Cae el gol y todos corren a abrazarse y soltar una que otra ‘coreografía’, y está bien, porque saben y sabemos nosotros que todo está en calma y paz en el vestidor. ¡Que orgullo como fanático!

A mi parecer, Caballero era el eslabón perdido en la cadena de alegría tuza. Ahora, todos recuerdan a Calero, Cacho, ‘Chaco’, Damian, Aquivaldo, Correa, Caballero y Chitiva. Los líderes del ayer son la inspiración de hoy para las leyendas del mañana. Reyna, Hachita, Cota, Carreño, Herrera, Hernández, ¿quién dice que no pueden ser las próximas estrellas en el equipo Pachuca? Ahora que todos están con esas ganas de trascender en conjunto e individualmente podemos estar tranquilos, ya que, hoy por hoy, Pachuca es un equipo, una familia, un sentimiento. No solo para mí y para ti, sino para ellos, los que gritan ‘gol’ más fuerte que nadie.


domingo, 3 de marzo de 2013

Algo ocurre en la FEMEXFUT


En esta ocasión se abordará un tema que afecta a todos los equipos de México, no solo a nuestros Tuzos. Háblese de sanciones o ausencia de las mismas, prohibiciones parciales o deterioro del espectáculo, pero algo sucede en esta organización de personas que, supuestamente, deben ser responsables del correcto desarrollo de este hermoso deporte llamado balompié.

Si bien el “divorcio” aparentemente innecesario entre la Liga MX y la Federación Mexicana de Futbol Asociación, así como el cambio de alineación en la dirección general de la última, generó polémica entre especialistas y uno que otro aficionado entrometido, lo que hoy sucede en torno al futbol mexicano, llámese como se llame, está en aprietos, puesto que cada vez más son las personas que muestran su desagrado ante los diversos cambios realizados en el que debería ser un espectáculo.

En estos momentos, el descontento gira en torno a la violencia que se hace presente frecuentemente en los estadios. Hay quienes piden sanciones ejemplares para los responsables; otros, piden un auténtico veto en los estadios para crear conciencia; y una minoría incluso acusa a las porras de ser responsables e incitar al desastre, e incluso, se pide la disolución de las mismas.

América acató de manera respetuosa el veto para las porras el pasado sábado, lo cual está bien. Mientras tanto, Chivas sólo recibió una advertencia de veto por apedrear a los aficionados de León hasta la caceta. ¿Acaso es coherente? Mi protesta aquí está en que las medidas deben de ser proporcionales y severas. Bien se mencionaba en la televisión, “los únicos afectados son las personas que van con sus familias a ver un partido de futbol”. El temor los llena de dudas, y por consecuente, no van. ¿En dónde está el espectáculo?

Regresando a Pachuca, hablemos sobre la prohibición realizada a Ángel Reyna. El día jueves se envió un comunicado a Ángel Reyna prohibiéndole festejar como luchador, misma que se anuló al día siguiente. Haciendo análisis, dicha prohibición puede ir encaminada a evitar una posible lesión para el jugador, y eso está bien, finalmente se ve por su salud. Sin embargo, creo que debe de ser el equipo y cuerpo técnico, que lo ve entrenar y practicar dicha “coreografía” cada semana, quienes decidieran si es seguro y prudente que lo realice o no, y de no cumplir la orden o lesionarse realizándolo, sancionarlo de forma justa.

A mi parecer, son detalles como éstos, además de varios otros, los que, como diría el propio Reyna, “están terminando con la alegría del futbol”. El balompié nacional, y también el internacional, debe tratarse de vivir, gritar, saltar, apoyar, reír y disfrutar el espectáculo de forma sana y respetuosa, porque sí, sí se puede. No hay por qué privar a nadie de vivir el futbol a su gusto si no falta al respeto, así como no hay que tolerar el anti futbol dentro y fuera de la cancha. De otro modo, ¿cómo esperan que ‘sienta mi liga’?